"En busca de la felicidad" Gracias a una enfermedad descubrí mi misión en la vida... Por Catalina Davis

08.02.2017

Desde que nací mi vida estuvo marcada por enfermedades, acoso escolar y malas relaciones. Eso no me impidió ser una estudiante sobresaliente y trabajar desde que tengo uso de razón en la empresa familiar de juguetes antiguos y de colección.

<Una empresa ya montada y todo muy fácilmente a mí favor>

Pero a mí no me hacía feliz. Cada vez que entraba en el almacén, el aire se me hacía irrespirable y me inventaba una y mil tareas que me mantuviesen alejada de allí. Y ahí estaba yo, ya mayor de edad y teniendo que tomar una decisión sobre mi vida.

Al principio optaba por lo más fácil según un pensamiento marcado por una sociedad que busca siempre una estabilidad y una alta rentabilidad. ¡Me quedo con la empresa familiar! (esto se puede traducir en buscar tener un puesto fijo o ser funcionario).

Pero en cuanto tuve una posibilidad salí volando de allí e hice lo que después de mi larga experiencia sé que no se puede hacer;

Montar un negocio sobre el cual no tengas ni idea    


Abrí un taller mecánico. Era la época de bonanza y cualquier negocio iba bien, hasta que el estrés llama a tu puerta.

Lo regenté durante prácticamente dos años, pero si la empresa de mi padre no me hacía feliz, cambiar aceites y pastillas tampoco. Así que lo acabé traspasando y decidí montar un negocio sobre el cual sí tenía conocimientos, una empresa de juguetes antiguos y de colección, igual que la de mi padre pero dirigida a mi manera.

Fue un completo éxito pero hubo un gran suceso impactante en mi vida. A los 23 años me levanté un día y había perdido la vista y el oído en un 50%. Eso me hizo reflexionar sobre la vida, tomar el peso de las cosas y querer cambiar mi rumbo.

Los médicos no encontraron solución y me pusieron la etiqueta de la ansiedad, unas pastillitas y para casa. Durante 5 años estuve intentando darle una solución, hasta que la encontré.      

Un día fui donde una psicóloga que me dijo:

"Tú no tienes nada psicológico, ve a ver a Manuel". Manuel López Cano es un profesional de las terapias naturales, experto en tantas disciplinas que sería imposible enumerar.

Me tumbó en una camilla, me puso unos imanes y en tan sólo 20 minutos recuperé la vista y el oído por completo.

Un maestro mío siempre decía:

Hay dos días importantes en la vida de una persona, el día que nace y el día que descubre para qué. 

Y ahí estaba yo, después de haber pasado mil y una, recuperada al 100% gracias a unos imanes. En seguida me puse en marcha a recopilar todos los datos que pude. Me puse a estudiar con Manuel y me formé en todas las terapias naturales y energéticas que estaban en mi mano. Quería ser una profesional de la salud y mostrar al mundo que "¡SI!" existe una alternativa.

Y en eso andaba hasta que un día aparezco en un macro evento de formación que organizaba Emprendedores Jung.

Ahí quedé fascinada con algo que se llama formación de alto rendimiento y me dije: "¡Yo quiero estar ahí!".

Yo quiero subirme a un escenario y contar todo lo que sé y que sea divertido, estimulante, fascinante...en definitiva, un wow.

Así que pregunté qué había que estudiar para hacer eso y la respuesta fue Coaching.

A la semana siguiente ya estaba haciendo el master más completo que encontré en la Universidad de Alcalá de Henares.

Pero entre tanto estudio se me olvidó el propósito por el cual había empezado a formarme. Me dejé arrastrar por la corriente y empecé a tener los mismos sueños comunes de la persona que estudia coaching, hacer sesiones individuales.

Pasados dos años desde entonces y en una "comuna francesa" llamada Chauray me doy cuenta que había olvidado mis sueños. No perdí el tiempo ni un segundo más. Me puse a trabajar para organizar un congreso con formación de alto rendimiento y cuando di mi primera conferencia (¡sí!, la primera de mi vida) supe que de verdad esa era mi mejor cualidad.

A día de hoy tras tan sólo un año y medio de carrera he conseguido ser mentora del director de ventas de Prodir, dar formación en granja Rinya, trabajar para diferentes empresas y emprendedores, tener dos espacios de radio de CVRadio, colaborar con Mediterráneo Televisión y ser directora de formación en Mediteradio FM.

Pero lo más bonito y lo más entrañable es que hace unas semanas y como por arte de magia acabé siendo ponente en Emprendedores Jung, donde un día comenzaron todos mis sueños y donde ahora tengo un hogar. 

Desde aquí sólo transmitir que cuando la gente me pregunta cuál ha sido el secreto de mi éxito, yo les contento: 

"Perseverar. Mientras tú dormías, yo trabajaba. Mientras tú comías, yo trabajaba. Mientras yo dormía, yo trabajaba, porque hasta en sueños seguía trabajando"



Elon Musk, propietario de Automóviles Tesla, dice algo parecido:

"Si yo trabajo el doble de horas que el resto del mundo, iré el doble de rápido. Y yo doy fe de ello" 

Y cuando parecía que todo es gris, que te has gastado tus ahorros, que has pedido un préstamo y que todo el mundo te dice que por qué sigues haciendo esto cuando no estás viendo ni un euro, es cuando yo contestaba:

Esto es mi sueño, y no lo voy a abandonar. Y te puedo asegurar querido lector que ha habido épocas muy malas, pero la pregunta correcta que te tienes que hacer no es cómo vender más, la pregunta que te tienes que hacer es cómo ser mejor.

Y cuando eres mejor y das lo mejor de ti en cada acción que haces, en ese momento y sólo en ese momento, tú ya no vendes. Las personas te compran. 

Sígueme en redes sociales

FacebooK 

TRANSFORMA TU VIDA. Congreso donde descubriremos tu ESENCIA que te llevará al mayor de tus ÉXITOS.

info@catalinadavismethod.com   ¡No dejes de ver mi web!

Nota: Ni el autor del libro, ni SEPUE, ni la línea editorial se responsabilizan de las libres opiniones aquí descritas por el escritor de este artículo. 

¡No te quedes sin él! 

¡Anímate, escribe el tuyo y te lo publicamos! 

(Mira en el Blog las instrucciones)

Ir arriba